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- Medio siglo sin 'El lobo estepario'
- ALBERTO GORDO
- Suiza y Alemania se reparten el legado de Herman Hesse, fallecido en Lugano en 1962. Imágenes inéditas muestran su día a día en el lugar donde se aisló.
- Herman Hesse (1877-1962), de cuya muerte se cumple ahora medio siglo, aglutinó, bajo un discurso vagamente existencialista e introspectivo, aliñado con elementos esotéricos y orientales, a una generación cuyos referentes se habían esfumado al paso de la Gran Guerra. En Demian (1919), su novela iniciática, este autor de origen alemán relató su paso de la infancia a la juventud, partiendo de un hogar próspero y cálido que idealizaba, con un punto de cándida ingenuidad, frente a la mezquindad de la calle, cuajada de borrachos y peleas, de cosas “hermosas y terribles, salvajes y crueles”.Le ocurrió lo mismo que a Truman Capote, cuya carrera, al decir de Gore Vidal, experimentó a partir de su muerte un excelente giro hacia el éxito. Demian contribuyó a colocar sobre Hesse la vitola de escritor para adolescentes, pero le sirvió también para que, décadas después, su figura fuese desempolvada a rebufo de la guerra de Vietnam, elevando la temperatura intelectual de una serie de movimientos que surgían por pura reacción. “Todos los hombres –dice el protagonista, Emil Sinclair, tras conocer lo que es la guerra– eran capaces de morir por un ideal; pero tenía que ser un ideal colectivo y transmitido, y no personal, y libremente elegido”. Frases como esta prendieron pronto en el sentir popular de los años setenta y, junto a la propia Demian, novelas del autor como Siddharta y El lobo estepario adquirieron, por su nítido ataque a los totalitarismos, la categoría de emblemas, siendo blandidas simbólicamente frente a tanques y cuerpos policiales.Herman Hesse murió en 1962, pero antes, en 1958, había obtenido el Nobel, gracias sobre todo al Juego de los abalorios, obra que, no obstante ha tenido una vejez mucho menos rumbosa que El lobo estepario, uno de los mayores best sellers del pasado siglo. Traducido a más 60 idiomas, la historia del oscuro y solitario Harry Haller ha elevado a Hesse a la altura de otro insigne teutón como Thomas Mann, a quien iguala, si no en el plano literario, sí en cuanto a la difusión de su obra.
Nuevo documentalCoincidiendo con los fastos por el aniversario del fallecimiento, la plataforma suiza swissinfo.ch emitirá un interesante documental con imágenes personales e inéditas de los años de Hesse en Montagnola, a orillas del lago de Lugano, lugar donde vivió los últimos 40 años de su vida, escribiendo allí algunas de sus obras más celebradas y rematando su aislamiento, ya al final de su vida, entre la pintura de paisajes y la poesía íntima. La producción, que se podrá ver también en español, portugués, chino, árabe e inglés, se suma a todos los actos públicos con que el autor de El último verano de Klingsor será homenajeado durante estos días tanto en el país que lo acogió, Suiza –acabó adquiriendo esa nacionalidad–, como en su Alemania natal.
sábado, 11 de agosto de 2012
Medio siglo sin 'El lobo estepario' ALBERTO GORDO
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